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LA GASTRONOMÍA Y LA SEMANA SANTA DE MEDINA DE RIOSECO

 PROTAGONIZAN ESTE FIN DE SEMANA EN LA ABACERÍA

Con motivo del acto de firma del hermanamiento entre las ciudades de Sevilla y Medina de Rioseco el próximo viernes 7 de Octubre en el Ayuntamiento de Sevilla, el Consistorio riosecano y la Junta de Cofradías de dicha localidad vallisoletana, ha organizado una exposición sobre su Semana Santa en la Antigua Abacería de San Lorenzo que podrá visitarse desde el viernes hasta el 16 de este mes. La inauguración de la misma tendrá lugar mañana jueves a las 20:15 h..

Paralelamente, durante los días 7, 8 y 9, tendrán lugar en nuestro establecimiento unas Jornadas Gastronómicas dedicadas a la cocina más tradicional de Medina de Rioseco: desde las sopas de ajos hasta el lechazo, pasando por las jijas o los chichurros, tendrán un protagonismo esencial en nuestras mesas, sin olvidarnos de su vino clarete y de la repostería riosecana, que pondrá el dulce final a la comida.

Si necesitas más información, contacta con nosotros (Ramón 628737002) o con Miguel García Marbán, director del Museo de San Francisco de Medina de Rioseco (628018493).

 

Gracias de antemano por tu interés.

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Los más de cinco siglos de las estrechas relaciones entre Sevilla y Medina de Rioseco

Los largos siglos de historia han hecho que Medina de Rioseco se haya honrado en encontrarse en su camino a la ciudad de Sevilla. Una serie de circunstancias que han hecho que el municipio del Canal de Castilla estuviera presente en la ciudad del Guadalquivir. Ahora, las dos ciudades han decidido hermanarse.

Una relación que en los últimos años sin duda alguna se ha intensificado gracias a la persona de fray Carlos Amigo, quien, tras casi 30 años como arzobispo en la sede  hispalense, ha sido el mejor embajador de la Ciudad de los Almirantes en la capital sevillana.

La historia de estrecha relación comienza con los Almirantes de Castilla, dignidad creada por Fernando III el Santo con sede en Sevilla, con grandes atribuciones militares y políticas, y que tuvo su señorío en Rioseco desde el siglo XV hasta el XVIII con la familia de los Enríquez, uno de los principales linajes de la nobleza castellana. Los almirantes eran caballeros veinticuatro (actuales concejales) del Ayuntamiento sevillano. Además, no hay que olvidar que el almirante presidía el tribunal del almirantazgo con jurisdicción civil y criminal. El lugar en que más tiempo estuvo instalado fue en el antiguo Alcázar, en el conocido como Cuarto de los Almirantes. Allí se instaló la Casa de la Contratación de las Indias en 1503.

Especial mención merecen los Espinosa, familia de mercaderes y banqueros de Medina de Rioseco, que forjaron una enorme red empresarial con cuatro puntos como base: América, de donde partían las riquezas, Sevilla, a donde llegaban, Medina de Rioseco, donde en sus ferias se vendía parte de esa riqueza y se distribuía la plata americana para financiar las guerras de religión de Carlos V, y Valladolid, donde estaba la Corte y donde había una gran clientela para los objetos de lujo que ellos importaban y vendían, según ha recordado la historiadora riosecana Teresa Casquete, quien señala que  en 1595 se hicieron con la gestión del banco público de Sevilla.

Tampoco hay que olvidar que varios vecinos de Rioseco fueron arzobispos sevillanos (García Enríquez y Osorio 1442-1448, Antonio Paino Osorio 1663-1669 y Carlos Amigo Vallejo 1982-2009), y que el riosecano Alonso Enríquez fue racionero de la Catedral hispalense en el siglo XV.

Los dos municipios, con el título de ciudad, están unidas por unas Semanas Santa, declaradas de Interés Turístico Internacional y con gran tradición y valor artístico, siendo de destacar que el inicio de las populares procesiones sevillanas hay que buscarle en el Vía Crucis a la Cruz del Campo, que en el siglo XVI inicia Fadrique Enríquez de Ribera, nieto del II Almirante de Castilla, desde su Casa de Pilatos.

Otros vínculos entre Sevilla y Medina de Rioseco hay que buscarles en la tradición de importantes talleres de esculturas; en ser dos ciudades junto a un río navegable, el Guadalquivir sevillano y el riosecano Canal de Castilla, que, por cierto, fue proyectado por el almirante sevillano Antonio de Ulloa; en la mutua afición a los toros, con dos bellas plazas de toros y con la Escuela de Tauromaquia más antigua, en el caso de Sevilla, y en el de Rioseco el tener un almirante toreo, Juan Gaspar Enríquez de Cabrera, que en el siglo XVII dictó unas Reglas para torear, sin olvidar a los sevillanos hermanos Peralta, que durante casi 50 años organizaron en Rioseco un festival benéfico; o en la figura de la riosecana Teresa Enríquez `la Loca del Sacramento´, hija del III Almirante de Castilla, cuya plaza en Sevilla recuerda la fundación en Sevilla de dos hermandades sacramentales.

El ser dos localidades con un gran patrimonio artístico, el ser paradas del Camino de Santiago, el haber sido sede de las Cortes itinerantes, el haber acogido batallas en la Guerra de la Independencia, sus celebraciones del Corpus Christi con sendas custodias de los Arfe o la figura de Cristóbal Colón, cuya visita a Medina de Rioseco fue fundamental a la hora de pedir a los Reyes Católicos el ser almirante “con todas aquellas preheminencias e prerrogativas pertenecientes al tal officio e segund que don alfonsoenriquez, quondam, almirante mayor de castilla”, en la Capitulaciones de Santa Fe, son otros puntos de unión entre las dos ciudades, que tendrán el mejor final en el hermanamiento que este viernes se firma y que tiene su lado más estético en las pinturas de Sevilla que existen en las puertas de un armario de la riosecana iglesia de Santa María.

Sin duda son motivos suficientes para el hermanamiento entre las dos ciudades, con el que se pueda sellar la amistad entre los dos pueblos y establecer importantes relaciones de carácter cultural, deportivo, turístico o empresarial.

Miguel García Marbán

Director del Museo de San Francisco

Medina de Rioseco

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